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La comunicación ha sido el origen de todo Emisor, receptor, contexto y la definición de Medios. El comienzo exacto de la emisión. MD, MC, MCM y N-MCM. Aportes para una definición. La recepción potencial. El dilema del acceso. Pero llegó Internet y se acabó la tranquilidad. Niveles de comunicación e información. Intensidad de la comunicación entre emisor y receptor. Programación Neuro Lingüística (PNL). El lenguaje como territorio de combate.
LA COMUNICACIÓN HA SIDO EL ORIGEN DE TODO .Muchas ciencias buscan ser el verdadero organon del resto. Pero, si nos remitimos al origen básico, ese espacio es el de la comunicación, aunque en el concierto científico sea una de las integrantes más nuevas. Desde el costado religioso, al cual adhiero, Dios marcó su inicio en crear y nombrar: "En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra, empero, estaba informe y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Dijo pues Dios: ‘Sea hecha la luz’. Y la luz quedó hecha. Y vio Dios que la luz era buena y dividió la luz de las tinieblas. A la luz la llamó día y a las tinieblas noche y así, de la tarde aquella y de la mañana siguiente, resultó el primer día". (La Santa Biblia. Libro del Génesis. Capítulo I, 1-5). Veamos que más allá del libro sagrado, el propio Dios inventaba la comunicación cuando le puso nombre al día y a la noche, aunque la primera comunicación de la que tenemos noticia es cuando el Creador se convirtió en emisor al decir "sea hecha la luz". Por supuesto que los ateos y gran parte de los agnósticos adhieren a teorías químicas como la del big bang, o de la originaria explosión de dos átomos de hidrógeno, desde donde todo viene en sucesión de transformaciones. Pero si ello fuera cierto, si el hidrógeno, del que se sospecha está en todo y sería el sustrato de la creación hubiera sido el origen del universo, nos pone ante un primer acto comunicativo entre dos elementos, gracias al cual se desata el estallido iniciático. El lector, a esta altura debe estar enfrentándose con uno de sus primeros prejuicios de los tantos que pretendemos desarmar. Seguramente hasta ahora imaginaba el esquema básico de emisor-canal-receptor solamente entre personas o seres animados. En definitiva, la comunidad científica comparte que por mas inerte que parezca un elemento, en su interior transcurre una revolución de átomos cohesionados gracias a electrones inquietos. Aún en lo mas quieto hay movimiento, y en definitiva, comunicación. Algunas ciencias primitivas respecto a la de la comunicación, pretenden creerse como las originarias, pero no son más que muy buenas disciplinas instrumentales de la comunicación, sin la cual no habría vida. En lo más íntimo de lo primero hubo movimiento y ello es comunicación. ¿Quién se atreve a decir que una sola de las actividades de la creación está al margen de la comunicación? El lector atento que no coincida tendrá seguramente la piedad de comunicarme mi error. Los pitagóricos creían ver un número matemático, donde todo era susceptible de moverse como una cifra. Aún sin ellos tuvieran razón, los números no son mas que símbolos conceptuales que nos permiten… comunicarnos. En la astrología, el girar de un planeta influye en la trayectoria de otro, por medio de un canal, que en este caso es el magnetismo generado en la galaxia. Un sistema solar influye en el otro, y así sucesivamente. Nada queda aislado. ¡Cuantas limitaciones nos generan estrecheces mentales para darnos cuenta de algo tan simple! Marshall Mc Luhan, escribió un capítulo en uno de sus libros titulado "la paradoja del pez", en la que explicaba claramente que esa clase viviente se da cuenta de la existencia del agua recién en el momento en que lo sacan de la masa líquida. Es decir, cuando se convierte en pescado y se muere. Al no tener un "anti-ambiente", no alcanza a darse cuenta de ello hasta que es demasiado tarde. Nosotros notamos la existencia del aire cuando nos falta. De lo contrario jamás hubiéramos sospechado de su existencia. Aquí hacemos un espacio hacia el silencio, que desarrollamos en otro capítulo, que nos hace notar la ausencia de la presencia de cierto tipo de comunicación (en el capítulo correspondiente mostramos como la comunicación nunca se interrumpe). A varios miles de años del origen de todo, recién comenzamos a darnos cuenta que una ciencia era subyacente a todo y de la cual nadie puede escaparse, ya que como si fuera una pesadilla, hasta para negar la comunicación ...deben comunicarse. Pero para nuestra tranquilidad, conscientes de que en toda esta consecuencia de la comunicación que es la existencia de todo, podemos recortar el objeto en tantas partes como átomos existan. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
La comunicación es un hecho permanente. Es imposible no comunicar, porque al no hacerlo, significamos algo que en definitiva se convierte en mensaje, y por ende en comunicación. El esquema básico de toda comunicación indica que hay un emisor en un extremo y un receptor en el otro. En el medio, hay un mensaje (que a su vez es el medio). Cuando la comunicación es predominantemente unidireccional (emisor-receptor), probablemente estemos ante un denominado medio de comunicación, que al multiplicarse en el extremo de la recepción se convierte en un medio de comunicación masiva. Por ejemplo, una emisora de radio tiene potencialmente en el otro lado más de un oyente. En el extremo de la emisión, el mensaje se codifica de acuerdo al medio que vamos a utilizar y en la recepción se decodifica para entender la idea o la información. En el medio gráfico nos valemos de símbolos arbitrarios que son los caracteres de un idioma elegido. Como mínimo, el lector-receptor debe entender esta simbología para convertirla en una información en su cerebro. Allí estaría cerrado el proceso de comunicación. En el proceso de codificación y decodificación no solo intervienen procesos intelecto-cerebrales, sino que muchas veces nos valemos de la tecnología para cumplir todo el camino necesario. En el caso de la Internet, por ejemplo, a nuestro saber previo que implica el manejo del idioma a utilizar, hay un procesador de textos que convierte el alfabeto en un código binario con el cual "navegará" hasta otra computadora que volverá a convertirlo nuevamente en texto. Uno de los dichos mas habituales es el de "el medio es el mensaje". Esto, que se puede trasladar a cientos de circunstancias de nuestra vida cotidiana también tiene su lugar en los medios de comunicación. De la misma forma que no es lo mismo asistir a clase en zapatillas o en zapatos, sucio o limpio, vestido o desnudo, en los medios también se percibe la diferencia entre algo bien editado (en radio o en TV) o en colores o blanco y negro (en el caso de la gráfica). Como cada medio tiene sus particularidades, también hay diferencias en nuestro acercamiento a los mismos. Este último paso marca a fuego diferencias en la capacidad de recepción de distintos mensajes. En el capítulo dedicado a la tecnología de la información ampliamos estas herramientas de análisis. Veamos como la Internet concentra la mayor cantidad de opciones entre las que hemos utilizado como ejemplo. También podemos ver que tiene una coincidencia casi lineal con la gráfica. Esto no es casual, ya que según los estudios semióticos, ambos tienen la facultad de ser atemporales e interlineales. Esto significa que la audiencia elige la hora y el lugar de recepción, e incluso decide el orden de lectura. Esto último no significa que los medios gráficos y los sites de internet no jerarquicen la información, ya que de hecho lo hacen, pero las condiciones de recepción nos permite disponerlo nosotros. Por ejemplo, en un diario comenzamos por la última página (que en su mayoría contiene noticias "de color"), y en la web podemos "clikear" en un link que nos ha llamado la atención, aunque no sea importante. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Emisor, Receptor, contexto y la definición de Medios .Es una definición que todo ser humano urbano moderno lleva consigo. Basta pedir una descripción de los componentes básicos de la comunicación para que se mencione un Emisor, un Receptor y un medio o canal. Pero las diferencias que surgen entre los comunicólogos cuando empezamos a recortar el objeto prometen ser una batalla que aún está lejos de terminar. Al ser algo que nos atraviesa a todos, implica que cualquier profesional en cualquier ciencia habla con tanta suficiencia de algo que apenas sobrevoló en algún momento de su carrera que solo aporta ruido. El otro gran enemigo es la cómoda costumbre de dejar una definición igual para siempre, a menos que su autor original la cambie. Como por leyes biológicas y de las otras tendemos a morirnos en algún momento de nuestras vidas, pareciera que lo dicho queda cerrado para siempre, y que por sacro respeto nadie vuelve a modificar. Quizás, rescatando el esquema básico de Jacobkson podamos empezar a construir un edificio complejo y con muchos recovecos que debemos cerrar bajo algún acuerdo. Cuando hablamos de Emisor, nos estamos refiriendo a la fuente desde la que parte el mensaje. El mismo debe respetar una codificación que le permita trasladarse por el canal, al final del cual se encontrará con el Receptor. Este debe tener la capacidad de descifrar ese código y traducir. En ese estadío, la idea original recobra su esencia. Hasta acá estamos de acuerdo. Los problemas surgen cuando recortamos el espacio. Por ejemplo, en un salón cerrado donde solo hay un televisor y una persona mirándolo pasivamente, sería fácil decir que el emisor es el aparato y el receptor el televidente. Pero muchos de los que interrogaríamos al respecto se preguntarán por qué el emisor no es directamente el canal televisivo correspondiente. Si repetimos el caso pero con una radio en una oficina donde trabajan muchas personas, tendríamos como emisor al aparato y como receptores a los empleados del lugar. ¿Y por qué no la radioemisora como emisor? En ambos ejemplos, hay un claro recorte espacial, que llamaremos contexto. Como contexto entendemos al espacio que comparten los actores a estudiar. Y con esto hay que tener mucho cuidado, porque si a ambos ejemplos iniciales, en los cuales el contexto podría haber sido tanto el salón como la oficina, puedo acordar que pretendo estudiar a los mismos receptores pero en el contexto ciudad, se pueden dar dos escenarios: a) Si las emisoras de radio y TV está dentro de la ciudad, se convierten automáticamente en Emisor. b) Si ambas estaciones están fuera de la ciudad, el emisor vuelven a ser los aparatos.
Los gráficos siguientes son ilustrativos de esta diferencia. Situación 1: Un receptor en una sala con un aparato de TV.
Situación 1: Con hipótesis a) Contexto ciudad, con emisora dentro de su espacio geográfico. Aquí el emisor es la estación de TV y se repite el receptor, que también está en la Ciudad.
Situación 1: Con hipótesis b) Contexto ciudad, con emisora fuera del espacio geográfico. Aquí, el emisor vuelve a ser el aparato de televisión en la habitación.
Por ello deducimos que Emisor y Receptor deben necesariamente compartir el mismo espacio de recorte. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
El comienzo exacto de la emisión .El lugar desde donde empieza la emisión también plantea problemas teóricos, ya que en los ejemplos anteriores, ¿la emisora es el emisor o el periodista que locuta? Y a su vez, si elijo como contexto un salón, el emisor, ¿está en el aparato o en el primer espacio de la sala paredes adentro en forma de onda electromagnética? Como esto tampoco podría llegar a tener una resolución adecuada, debemos agregar el concepto de lo tangible. Si entendemos a esto como lo concreto, visible, audible o perceptible, allí estará para nosotros el punto de acuerdo en el comienzo de la emisión. Dicho de otra forma, el emisor se encuentra en el periodista que emite un sonido o en el film que se proyecta desde la emisora televisiva, siempre y cuando el contexto no esté con un intermedio. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Aportes para una definición Aunque internet se muestra como la panacea de la información, no alcanza aún para sacarnos de un entuerto en el cual nos encontramos los comunicadores sociales, ya que muchas de las definiciones se encuentran con problemas. Una vez resuelto el carácter del emisor, el receptor y el contexto, nos queda aún afuera algo muy trillado pero nebuloso como es la diferencia entre medios y cuales realmente son los de comunicación masiva. En primer lugar, se debe tener presente la condición de potencialidad en la recepción, sobre lo cual volveremos en apenas unas líneas. Las nuevas tecnologías, nos obligan permanentemente a redefinir el objeto de clasificación, porque no es lo mismo la televisión de aire que la de cable. No es lo mismo el chat que internet. Y no es lo mismo una carta que un disco. Los medios de difusión, son esencialmente aquellos que utilizan un canal natural entre el emisor y el receptor. Cuando el canal es artificial, entonces estamos hablando de medios de comunicación.
Por eso hay que desterrar el típico error de muchos docentes que no pertenecen al área, que inocentemente esgrimen ante sus alumnos "yo me convierto ante ustedes en un medio de comunicación". Eventualmente es un medio de difusión, igual que los pregoneros callejeros, los curas en las misas (en que no exista equipo de sonido), etc. Cuando estamos en un recital, y escuchamos al intérprete gracias a la tecnología, eso ya dejó de ser un contacto por un canal natural y lo artificial ocupa el espacio dado a los medios de comunicación. Si por ejemplo un profesor amplifica su clase con un micrófono o un parlante, nos encontramos ante un medio de comunicación, en el cual empiezan a intervenir los conceptos que antes mencionamos de emisor, receptor y contexto. Por lo tanto, nos ha quedado en la misma bolsa el cine, el teléfono, un recital, un medio gráfico, internet, la radio, la tele conferencia, etc, pero con un grado de diversidad tal que nos impide clasificar adecuadamente. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
La recepción potencial. El dilema del acceso. Cuando aún hoy, en universidades de cierto prestigio, escucho definiciones de que algo no es un medio masivo porque no llega a una cifra numérica, no puedo menos que lamentarme por el largo debate pendiente que tenemos por delante. Si una radio es un medio de comunicación masiva, la cuestión de masividad es igual en una emisora de barrio que en una de alcance provincial o nacional. Retomemos las diferencias y lleguemos a otro acuerdo básico, que indica que no es lo mismo un medio de comunicación (MC), que un medio de comunicación masiva (MCM) y la diferencia radica en la potencialidad masiva de recepción. Tanto los MC como los MCM comparten el esquema básico de Emisor-Receptor y Contexto, pero uno de ellos es factible de ser receptado solo con cierto permiso o licencia y el otro puede serlo sin previa puerta de entrada mas que la posesión del adecuado artefacto receptor. Cuando hablo por teléfono con alguien, utilizo un canal artificial, pero nadie que no autoricemos previamente en una multi-conferencia puede acceder. Todo lo contrario ocurre con una emisión de radio, donde la podemos escuchar tanto nosotros como nuestro vecino o nuestro jefe en su casa. Veamos que aquí hay diferencia en cuanto a la posibilidad de acceso.
Si repasamos el cuadro, muchos comenzarán a discutir en cuanto a la masividad o no del cine, por ejemplo. Cabe recordar que el acceso a un cine sigue siendo una barrera de acceso en la cual el receptor-audiencia sufre un proceso de identificación, aunque más no fuere desde el punto de vista físico. Distinto es si el film es proyecto por la televisión abierta o de aire, puesto que la intermediación de uno de los tres MCM cambia el objeto de análisis. En el caso del teatro, el único cuadro hacia el cual se puede desplazar es hacia el de medio de difusión, dependiendo ello de que tengamos actores con amplificación de sonidos o no. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Pero llegó Internet y se acabó la tranquilidad .A continuación transcribimos un párrafo de un anterior libro de mi autoría, en el cual empezamos a redefinir la web. (...) desarrollamos nuestra tesis de que es algo mas que el cuarto medio de comunicación masiva (entendiendo a la gráfica, radio y TV como los otros tres), ya que abarca en su seno las versiones digitales de sus antecesores. Pero además, en él podemos realizar actividades tales como trabajar, educar-aprender, conocer gente, comerciar, e incluso hablar por teléfono, algo impracticable en cualquier MCM previo, por lo que estamos ante el más moderno y completo que nunca se halla inventado. Nos encontramos ante un nuevo "continente", en el que habita una sociedad digital. Por ende, hemos llegado al N-MCM (Nuevo Medio de Comunicación de Masas). (do Campo Spada, MUNDUS WEB "Bienvenido al sexto continente", Ediciones El Garage, Buenos Aires, 2002). Pero internet no solo es el Nuevo Medio de Comunicación Masiva (N-MCM) por una cuestión de esnobismo, sino que por fronteras difusas entre variantes que ofrece la web. Un sitio de internet puede ser potencialmente captado por cualquier cibernauta en el mundo, siempre y cuando el mismo no tenga un password. Obviamente que aquí nos remitimos mentalmente a la comparación de la televisión abierta o por cable (por suscripción). Cuando mencionamos las diferencias entre los foros abiertos, o chats públicos contra el chat privado o el e-mail, es como una emisión radial o una conversación telefónica. Como además la web es un lugar en el que se realizan operaciones comerciales, laborales, pedagógicas, personales, etc, no podríamos nunca englobarla entre las tres definiciones anteriores de MD, MC y MCM. Por eso, le cabe el de N-MCM. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Niveles de comunicación e Información. En la naturaleza se encuentra el primer nivel de comunicación, en los lenguajes el segundo y en la tecnología el tercero. En el primero entiende la biología más primaria, en el segundo las sociedades que son las que forman los idiomas y la tercera son los dispositivos de intercomunicación artificiales.
Pero cuando decimos que comunicación implica información, podemos clasificar a esta última en tres niveles básicos. Estética Fáctica Concreta La estética es cuando solo vemos algo, sin clasificarlo ni cosificarlo. Se podría decir que está en el directo plano de la emoción. Es un nivel primario de recepción, que inmediatamente muta hacia los siguientes niveles. Nuestra primera visión de algo ingresa en lo plenamente estético, pero se convierte inmediatamente en fáctica en cuanto empieza a suceder un mínimo hecho, aunque este solo se dé en nuestra mente. Queda abierta la puerta en forma inmediata para el nivel consecuente. Al ver esa imagen en la que "ya sucede" un evento, le agregamos indefectiblemente elementos de nominación y de mensura, convirtiendo la información en concreta, sin importar la veracidad o acierto de los datos. Vamos a un ejemplo concreto. Cuando divisamos un paisaje, en un primer golpe de vista, como si nos hubieran sacado una venda de los ojos recibimos un impacto que es netamente emocional (estética). Frente a nosotros puede haber un maravilloso bosque en etapa de primavera. Casi en una fracción de segundos comenzamos a organizar lo visual. Un lago por aquí, un manantial por allá, mariposas mas aquí y unos hermosos pinos a un costado. Aunque parezca quieto, en el bosque vemos "sucesos" (fácticos). Y casi sin quererlo le empezamos a poner nombre a todo porque somos seres simbólicos y de ello no podemos desprendernos. Allí hay todos los elementos de la naturaleza con los nombres que nuestra cultura social le ha puesto. Y lo que no sabemos como se llama lo bautizamos inmediatamente (ver el capítulo de Programación Neuro Lingüística). La simultaneidad de estos procesos muchas veces no nos permite ver los pasos, que se podrían repetir infinitamente en cientos de ejemplos. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Intensidad de la comunicación
En el ejemplo antepuesto, respetando la teoría, cuando un ejecutivo lee el diario, el emisor y el receptor puede alternarse de acuerdo a la situación de comunicación elegida. De hecho, hay una simultaneidad entre ambas situaciones, pero en la descomposición en partes está el principio de la comprensión del proceso. Por ello, es tan válido decir que una situación A, el emisor es el diario y el receptor quien lo lee, y tomar una situación B, en la cual emite el lector y recibe el periódico. Pero la pregunta es: ¿es exactamente lo mismo? En principio decimos que sí. Estamos ante situaciones de comunicación en la cual no se alteran los procesos teóricos, pero podemos aventurar que nos encontramos ante dos intensidades de transmisión distintas. Ello se mide por el efecto. Sin caer en reduccionismos newtonianos, la acción y reacción no es exactamente igual. Repasemos el ejemplo A. El diario EMITE y el lector RECEPCIONA. El lector, como ser humano que es, modificará, agregará o reforzará algo en su corpus intelectual. Es improbable que nada sufra una alteración (aunque esta sea de refuerzo). Veamos el ejemplo B. El lector EMITE y el diario RECIBE. Desde la teoría ello es correcto, pero tenemos una falta de intensidad en el proceso. El diario como receptor probablemente no se modifique. Sus contenidos no variaran por la emisión del lector. Las únicas variaciones que recibirá serán netamente del campo físico (movimiento de sus hojas, roturas, etc), pero no desde el territorio conceptual. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
La televisión llegó a nuestras vidas cuando el diario y la radio ya estaban instalados. Pero no fue el último medio de comunicación masiva, ya que previo a la internet de nuestros días (con todas las variantes posibles, entre las que se destacan las cadena de e-mail, los grupos de noticias y el chat) arribaron el fax, el celular y la cadena telefónica. Pero...¿está el hombre hoy mas informado? En clases universitarias se ve a alumnos de excelente calificación, que desconocen los elementos históricos o teóricos más básicos. Y no son precisamente personas que no tengan acceso a los medios. Es más, nos atreveríamos a decir que adolecen de sobre información. Las teorías de la comunicación indican que una forma de des-informar es dando demasiada información. Cabe recordar aquel dicho de ¿donde escondo un elefante?...entre cientos de elefantes. Lo mismo ocurre con las noticias. Si un hecho de corrupción debe ser tapado, la técnica no es silenciarlo, sino rodearlo de cientos de actos similares. Si repasamos la historia del periodismo argentino en los últimos veinte años, veremos cómo en la actualidad nadie se altera por actos de corrupción que antaño implicaban el escarnio público. En el presente nadie se suicida para salvar su honor. ¿Cuantos se horrorizan hoy si conocen o admiten en público que no pagan sus impuestos? Ninguno, porque son muchísimos los que ya blanquearon su situación de deudores. No tenemos vergüenza en decir que ganamos poco o estamos desocupados, porque el entorno está lleno de ellos. Con la información pasa exactamente lo mismo. El que centre su atención en tres o cuatro temas solamente, ya adquiere el rango de especialista, y es respetado en tanto y en cuanto ello es lo que lo distingue de lo general. Todos leemos cientos de noticias, vemos los noticieros centrales con treinta o cuarenta temas, y recibimos cientos de cadenas de e-mails que van desde lo mas trivial a lo mas profundo. Pero al igual que el niño que está rodeado de juguetes y no repara en ninguno en particular, al momento de hablar profundamente de algo tiene serias dificultades. Información no falta, pero el exceso ahoga y distrae. Por ello, por mas que los diarios cada vez sean mas "gordos", los noticieros televisivos convertidos en canales de 24 horas, los sitios de internet cada vez mas extensos y variados, el cerebro que procesa es uno. Y también necesita descansar... NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Programación Neuro Lingüística (PNL) La programación neuro lingüística (PNL) es un método destinado a influir en la conducta de las personas. Es de aplicación esencialmente humana y podríamos incluirla (según las clasificaciones que venimos sosteniendo) dentro de la comunicación subliminal, ya que es netamente involuntaria (por parte del receptor), aunque a diferencia de la no verbal, hace hincapié en el carácter simbólico lingüísticos de nuestros conceptos. La PNL no es una ciencia, al menos por el momento, porque no tiene un corpus teórico propio, ya que se vale de la psicología freudiana y de la conductista. En el primero de los casos, la libre asociación de ideas es parte del juego de información que trabaja en la mente de una persona. Esta, basada en Freud, es la de mayor acerbo en la Argentina, Francia y en Nueva York. La conductista, en cambio, con mayor preeminencia en el resto de Estados Unidos y España, se apoya en la escuela de Palo Alto (San Diego, California), y es la que muchos comunicólogos norteamericanos usan para medir los efectos. En el origen hay dos versiones, con las cuales no pienso embanderarse excesivamente, ya que en la historia de los científicos no va a ser la primera vez que la pertenencia a instituciones de distinto poder genera resultados que desmienten la realidad. La mayoría de las bibliotecas da como nacimiento de la PNL a Estados Unidos en la década del 70, aunque hay grandes sospechas de que Francia haya sido el espacio en el cual se comenzaron con estas prácticas. En el país europeo, retornaban los soldados que pretendían mantener la situación de dominación colonial sobre Argelia con grandes traumas posbélicos. La terapia freudiana no alcanzaba para resolver los graves problemas que le impedían una normal readaptación a la vida civil. Se necesitaba algo más, y por ello se apeló a un complemento con la otra corriente (conductista), con la que habitualmente se encuentran enfrentados. Los archivos. Hoy, en los primeros años del siglo XXI es fácil utilizar términos análogos a los de la informática para intentar comprender los intrincados mecanismos de la mente humana. Cuando decimos que la misma tiene archivos y filtros, automáticamente comprendemos el paralelismo. Para empezar a dilucidar cómo funciona básicamente este apasionante método, veamos el gráfico con un esquema básico de la mente.
Allí vemos que hay bloques distintos, en los cuales, en el vértice superior se aloja el de la consciencia y dos subconscientes en la base. En el primero, mas pequeño que el resto, tenemos nuestros archivos últimos, cotidianos. Nuestras experiencias laborales actuales, nuestras relaciones presentes y nuestras preocupaciones mas inmediatas son siempre un espacio menor (aunque esté mas presente) que el resto. Si tenemos presente lo que hicimos ayer, veamos en el calendario cuantas veces pasamos por esa fecha. ¿Recordamos las anteriores con el mismo grado de precisión? Probablemente una persona que tiene cuarenta años apenas pueda describir lo que hizo el día anterior, pero no podrá certificar qué le sucedió en las treinta y nueve veces anteriores que pasó por esa fecha. ¿Se ha perdido? No. Está allí, en el inconsciente, mezclado con miles de días de nuestras vidas. Si prestamos atención, veremos que hay dos líneas que no solo dividen los niveles de archivos mentales sino que además las hemos identificado como "filtros". Los recuerdos pueden condicionar el consciente desde el inconsciente, por lo que el camino de toda experiencia no es solamente bajar en la pirámide. Puede retornar hacia arriba, al pasar nuevamente al consciente, condicionando nuestra conducta presente. De hecho, el consciente nunca está virgen. Siempre hay una presión desde abajo. ¿Sabemos realmente si la mente tiene esta forma? Por supuesto que nadie la ha visto, porque nos manejamos con un concepto de abstracción que es válido en tanto y en cuanto funciona al momento de explicar la idea. En definitiva, con el átomo ocurre lo mismo. Cuando explotó la bomba atómica nadie había visto uno, pero en la idea se suponía que los choques de dos núcleos generarían una impresionante liberación de energía. Millones de víctimas certificaron lamentablemente que lo que los pizarrones de la época marcaban en los laboratorios era verdad. Y si no era verdad, por el momento no hay una teoría que lo desmienta. Como habitualmente le escucho decir a la psicóloga María Gloria Fernández, no hay nada mas cierto que una buena teoría. Esta permanente interacción entre los archivos del inconsciente con los del consciente está mediada por los filtros, que son nuestras barreras simbólico-conceptuales que permiten o impiden el paso de estas presiones. Una experiencia presente podrá o no ocupar un lugar relevante en el arcón de los recuerdos. Los filtros pueden almacenarla como intranscendente o darle un lugar de importancia tal que retorne hacia arriba condicionando nuestras futuras acciones. Un refrán popular dice que quien se quemó con leche, cuando ve una vaca llora. En esta inocente frase se esconden los mecanismos con los cuales trabaja la PNL. Si un examen en el que hemos sido desaprobados nos ha afectado, cada vez que nos volvamos a sentar en un espacio de evaluación ello puede repetirse. Experiencias infantiles moldean nuestra forma de ser en la etapa adulta. Hasta aquí nada que no haya explicado la psicología. ¿Pero cuál es la función de la programación neuro-lingüística? Utilidad de la PNL. La programación neuro lingüística busca modificar los archivos alojados en el inconsciente con la clara intención de transformar las presiones que el consciente recibe al momento de actuar. Esta corriente, netamente casuística, es propia de los conductistas, aunque combina con el libre asociacionismo el hecho de admitir que emociones o conceptos previos, alojados en el interior de nuestra mente son los que nos hacen plantarnos de una u otra forma ante las situaciones que se nos presentan. Si una experiencia traumática en la oscuridad me condiciona cada vez que veo un ambiente mal iluminado, me quedan las alternativas propias de las grandes corrientes de la psicología, o bien apelamos a un operador para que arme la estrategia necesaria para reemplazar o anular ese archivo alojado en el inconsciente o consciente que nos molesta. La actitud terapéutica es netamente inductiva, ya que pretende inculcar o insertar esa nueva creencia (no necesariamente verdadera) que modifique la presión sobre nuestros actos. Para ello hay que superar los filtros, formados por conceptos morales, religiosos, familiares, etc. Estos actúan como grandes objetores de conciencia, presentándonos valoraciones. Cuanto mas firmes sean estos conceptos, mas difícil es sortearlos. Hay archivos comunes y particulares. Cuando en una publicidad se usan los colores argentinos, se está apelando a ese archivo común de nacionalismo que tienen la mayoría de los habitantes de una comunidad. Es un archivo social, que nos representa porque lo llevamos insertados desde nuestros tempranos días escolares. El acto simbólico de cantar el himno e izar la bandera logra generar sentido de pertenencia. Lo mismo ocurre con la religión o las costumbres familiares. El principal acto simbólico es el de adoptar un idioma (sobre lo cual nos explayamos mas adelante en este mismo volumen). El habla condiciona y marca definitivamente nuestra capacidad de armar pensamientos. Si miramos un objeto del cual no sabemos su nombre, inmediatamente empezaremos a ponerle uno. Hasta que sabemos el verdadero, llenamos el espacio nominativo con ruido, pero nunca con silencio ya que sí o sí un nombre ocupará ese lugar de representación. Esto lo vemos más claramente cuando hacemos referencia al signo.
El operador busca descubrir cuales son los filtros: *) kinestésicos: son los asociados al movimiento. *) auditivos: relacionados a la audición. *) visuales: implican componentes de imágenes.
La re-programación se puede dar solamente en los casos en los que el receptor de la acción no sea consciente de cual es la estrategia ni el punto de la mente que se está tratando. Si descubre la intención, inmediatamente generará un filtro de rechazo, al igual que cualquier organismo hace con lo que percibe como extraño. Muchas veces, se trabaja con PNL en individuos o grupos sin que estos sean conscientes. Es importante tener presente que el estar enterados de lo que está ocurriendo impedirá toda acción. El operador, en conversación sobre cualquier tema, percibe el filtro habitual del "paciente" y desde allí intentará introducir los archivos que sean necesarios para la terapia. Todos tenemos muletillas al hablar, que pueden ser el perfecto indicio de nuestro filtro de ingreso. Dentro de cada filtro, el idioma tiene pasaporte de ingreso y desde él se ejecuta la acción. Nadie puede filtrar el habla, de la misma forma en que nadie puede evitar respirar oxígeno. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
. En realidad, cuando hablamos de comunicación no verbal, estamos haciendo referencia a aquella que apela a códigos que no pertenecen a la lengua. Hay otros sistemas de códigos simbólicos que también permiten transmitir conceptos. Los gestos, los colores y las formas se convierten también en un elemento de connotación ideológica que también transmite información concreta. Una imagen vale más que mil palabras, dice un viejo refrán popular. Y nada mas cierto para percibir al instante a una persona que está cómoda o incómoda, ansiosa o paciente, interesada o aburrida y así sucesivamente. Cuando los humanos están en el período de galanteo, hasta el momento en que las cosas se ponen "blanco sobre negro" en declaraciones verbales o epistolares, han pasado muchas instancias de comunicación no verbal en la que los interesados y los cercanos saben qué es lo que está ocurriendo. Cuando los humanos nos vestimos para una ocasión especial, estamos creando un conjunto de significantes destinados a recrear opiniones conceptuales en quienes nos han de ver. Allí estamos apelando a la comunicación no verbal, para que el resto pueda ver lo bien (o mal) que nos sentimos, sin que tengamos que expresarlo hablando. En la elección de un auto, por ejemplo, no solamente interviene el precio, sino que el formato o el color también ocuparán un espacio. Ante vehículos de igual precio, seguramente habrá diferencia entre lo que elige una persona joven y otra adulta, ya que el conjunto de significaciones que quieren representar (aún en forma inconsciente) también es diverso. En la arquitectura, este es un hecho manifiesto. Una casa con teja a dos aguas desperdicia mucho espacio para un nivel superior de construcción, pero el agregado de imagen que le da compensa esa pérdida. En las décadas de la primera mitad del siglo XX, la opulencia estaba en levantar el nivel del piso de las construcciones. Una misma casa al nivel normal, adquiría dimensiones de importancia con dos metros mas del nivel base de la construcción (incorporando necesariamente una imponente escalera). Los gestos cumplen un rol central en la comunicación humana no verbal. Cuando decimos gestos no solo nos referimos a los faciales sino a los de las manos y brazos (que los latinos usamos con mucha frecuencia). El adelantar la pera por sobre la terminación del rostro, representa un característico gesto autoritario. Remitámonos a algunos personajes históricos y veremos lo acertado de este pronóstico. Hay que tener cuidado en los casos en los que se use gafas pequeñas, que obligan al portador a levantar su cabeza con esa inclinación "hacia atrás". Una sonrisa, un labio que se muerde, una boca entreabierta o labios secos, representan características emocionales de su portador, que en forma no siempre consciente demuestra su postura ante la situación comunicacional. De la forma en que se usen los labios también dependerá la calidad, timbre o ritmo de la voz. Unos labios que no se abren lo suficiente redundarán en sonidos confusos. Un exceso de apertura puede provocar un aumento en el sonido. Aunque debemos aclarar que aquí interviene el uso de las cuerdas vocales y la respiración, es más que importante analizarlas como parte esencial de esa comunicación. Emitir un discurso es comunicación verbal, pero la calidad de la voz implica información no verbal. No es lo mismo un ritmo pausado que otro atropellado, o una voz firme que otra temblorosa. Los modales y los rituales (preferentemente religiosos) tienen una fuerte carga significativa en un contexto no verbal. En un templo, cualquiera fuese la religión, es fácil percibir las jerarquías en función de la distribución de los altares. Los tamaños, la altura, la ornamentación o la iluminación, juegan un importante papel que nos permite captar inmediatamente cual es la ubicación de cada uno. En la educación, de una institución a otra siempre se evalúan no solo sus logros académicos y las características edilicias, sino el uniforme. La "calidad" de la educación muchas veces termina siendo supuesta por lo estético. En donde esta extrapolación se hace más manifiesta es en las empresas de salud prepaga, donde se impone la calidad de hotelería en lugar del currículum de sus profesionales. Hasta ahora hemos hecho referencia a conductas humanas, pero los líderes de la comunicación no verbal son los animales y la naturaleza en general. Al no ser ellos seres simbólicos (como es nuestro caso), su única estrategia de comunicación es esa. En el caso del homo sapiens, la intervención de capacidades cognitivas lleva frecuentemente este mecanismo al que anteriormente denominamos tercer nivel. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
La denotación es la acción de crear indicios que nos permitan connotar. ¿Cómo es esto? Una vestimenta particular es una denotación, que terminará connotando nuestro estado de ánimo, condición socioeconómica o lo que fuera necesario inducir. Un auto lujoso connota lo contrario de un vehículo en decadencia. Si observamos a nuestro alrededor veremos una cantidad importante de objetos que denotan distintas situaciones de comunicación, pero que deben tener un fino equilibrio para connotar lo que verdaderamente corresponde. En política, muchos candidatos adoptan posturas de discurso (desde los punto de vista verbal o no verbal) destinados a denotar una connotación, pero muchas veces esto se puede mal interpretar. Si alguien dijera "yo tengo un amigo negro" (denotación discursiva) para congraciarse con una raza que no es la suya, se puede interpretar de distinta forma. Si pretendió quedar bien, pudo haber connotado exactamente lo contrario de su intención original, ya que la aclaración del color de piel puede considerarse en sentido discriminatorio. ¿Por qué no dijo simplemente que tenía un amigo? ¿Qué lo llevó a hacer la aclaración? Cuando veamos los conceptos de Programación Neuro-Lingüística (PNL) notaremos que estos "actos fallidos" esconden mecanismos de filtrado para llegar al origen de la idea. Un adulto que sale a la calle con un auto descapotable, música estridente y ropa llamativa nos hará reflexionar sobre si su conducta se corresponde con su edad. ¿No es precisamente ello lo que está pretendiendo cubrir? NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
. Los colores tienen un sistema de connotaciones propio, dado por la dinámica de cada cultura, que le aporta un conjunto de valores conceptuales. De hecho, el color no es la sustancia sino apenas el reflejo lumínico que cada objeto tiene. Distintas sustancias pueden compartir el color. Convenciones culturales determinan que el azul en occidente es equivalente a tecnología, en tanto que en oriente ese concepto responde al rojo. Y esto no es casual. En el campo occidental, un símbolo de tecnología es IBM, conocida como la "big blue". Los logotipos de Ford o General Motors, e incluso los colores institucionales dominantes de Microsoft o Hewllet Packard tienen el azul. Cientos de ejemplos nos muestran esta particularidad. En oriente, el Japón se ha convertido en un referente tecnológico y muchas empresas automovilísticas, de informática y electrónica, utilizan el color de la bandera del "imperio del sol naciente". Para ellos, es símbolo de avance tecnológico. Veamos que paradójica es la conceptualización de los colores. El rojo es pasión en occidente, tecnología en oriente y revolución en todo el mundo. En la cultura judeo-cristiana el blanco representa pureza y por ello en las ceremonias nupciales las novias llevan preferentemente ese color. Ese es un aspecto netamente de creencias. Pero los colores también tienen aplicaciones científicamente probadas, como es el caso de los verdes y ciertos celestes en los ámbitos quirúrgicos. Buscan no un aspecto meramente estético sino que de esa forma evitan que resalte el rojo de la sangre. El juego de reflejos le quita impacto. Es el mismo caso de los maestros de escuela que usan guardapolvos blancos para evitar que el polvillo de la tiza le marque la ropa. En la decoración, determinados colores parecen ampliar el mismo espacio que aparece más reducido usando otro color. Retomando el aspecto cultural, los publicitarios y los marketineros saben que determinados colores son los preferidos por el público. El arco iris muestra siempre en el mismo orden los colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Dicho de otra forma, va del cálido a lo frío, donde el verde es el neutral. Desde allí se deduce que hay temperatura en los colores. Esto puede parecer netamente abstracto, pero ciertas características han despertado también teorías desde la física en la cual se cree que el reflejo de la luz, diferente según el color, puede lograr que existan esas incidencias en la columna de mercurio. La física aún no puede explicar (aunque admite que existe el fenómeno) por qué se aceleran las pulsaciones cardíacas cuando estamos ante el color rojo. Una de las explicaciones proviene de la neuropsicología. Deducen que los componentes culturales que asocian ese color a situaciones sexuales generan una respuesta acorde a lo que racionalmente se cree podría ocurrir. De todas formas, cabe dejar que la ciencia transcurra su progreso, porque algunas experiencias demostraron que personas no videntes sienten distintas sensaciones en iguales superficies pero con distintos colores. Una de las hipótesis es que los pigmentos de los colores generen esa reacción física, pero la misma se desarma cuando la diferencia del color está en una fotografía o una pantalla electrónica, donde la diferencia cromática la dan los bits del sistema. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
. Este tema es muy profundo y peligroso, aunque muchas ciencias se niegan a reconocerlo. Lo subliminal implica subyacente, es decir que está por debajo de lo manifiesto (lo que se ve). Santo Tomás de Aquino consideraba emergente a lo tangible, es decir, todo lo que puede tocarse o percibirse por alguno de los sentidos. La psicología ha incursionado como ninguna otra ciencia en el tema de los mensajes subliminales. La comunicación han trasladado estos criterios bajo la clasificación de "inducción subliminal". Obviamente que décadas bajo los conceptos de Teoría Hipodérmica, en la que los receptores pasivamente actúan en función de acciones externas han condicionado esta forma de observar el fenómeno. Empecemos por la definición de este tipo de mensaje tan presente como el visible, pero que se vale de nuestros descuidos en la crítica receptiva. En la mayoría de las publicidades no referenciales, el mensaje es subliminal. Si en el anuncio de una compañía de seguros vemos a una familia corriendo plácidamente por una playa, subliminalmente nos está transmitiendo un mensaje de tranquilidad. La asociación se da a nivel cerebral sin que muchas veces nos demos cuenta de ello. Otro ejemplo podría ser el de una mujer sonriente que riega sus plantas y que juega con sus hijos al salir del colegio. El producto anunciado es un antigripal. El mensaje busca transmitirnos la efectividad del medicamento en forma subliminal, ya que ella disfruta de esos placeres de la vida gracias a la efectividad del fármaco, que impidió que la enfermedad la someta a quedarse en cama tomando té con limón y miel. En lo que las ciencias tienen mucho reparo es en la admisión de las técnicas de "inducción subliminal". Esto radica en posturas éticas que generan pudor ante la intromisión en la voluntad de los individuos. En Estambul, la empresa Pepsi Co. inició una investigación en un complejo de cines en cuyos alrededores los espectadores consumían sospechosamente cantidades importantes de Coca Cola su competidora mundial. Tras una denuncia judicial, se realizó un allanamiento en las salas de proyección, donde se secuestraron las películas. Con no poca sorpresa se encontró que entre los fotogramas de los filmes, había algunos con el símbolo ondulante blanco con fondo rojo característico de la mencionada bebida mundial. La inducción era subliminal porque los espectadores salían del cine y, sin poder explicar su impulso, consumían una Coca Cola. Claro que esta inducción esta dada en sentido positivo, ya que alterando la frecuencia de apariciones (aparición cada tantos fotogramas), también puede inducir al rechazo. Los primeros experimentos de ello se dieron en la década del 30 en el siglo XX, donde en algunos cines alemanes se proyectaban películas con la estrella de David con una frecuencia que provocaban un profundo rechazo aún en casos reales de indiferencia hacia el tema religioso étnico. La condición para que algo subliminal cumpla su efecto (bueno o malo) es el desconocimiento de tal intención por parte del espectador. De estar la víctima enterada anteriormente de las intenciones, genera mecanismos psicológicos de defensa llamados "barreras de acceso" que protegen el dispositivo psíquico. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
. En este libro ya hemos hecho sobradas referencias a que los humanos nos movemos en un mundo simbólico. De esto no podemos desprendernos. Es inherente a nuestra condición de ser. Quizás por ello merezcan un espacio los creadores o padres de la lingüística y sus teorías básicas, desde donde nace el cuerpo teórico de la comunicación (aunque esta, como ya hemos explicado es tan vieja como la Creación misma). La semiología. Un signo es algo que está en lugar de algo. Cuando hablamos con alguien sobre las virtudes de un vehículo, la palabra "coche" o "carro" está en el lugar del auto. Representa, con un conjunto de sonidos o símbolos de escritura el lugar del auto verdadero. Esto también cabe decirlo cuando hacemos un dibujo o revelamos una foto. ESO, está en el lugar del OTRO verdadero. Como explicamos en el capítulo de Programación Neuro Lingüística (PNL), cuando vemos algo, inmediatamente en nuestra mente se instala la palabra que lo identifica. Si no conocemos su nombre, lo reemplazaremos con otros tales como "cosita", "pendorchito", etc. Pero siempre, le pondremos un nombre.
A todo debemos ponerlo nombre. Cuando no lo sabemos, lo inventamos.
El signo es un hecho perceptible, que es instala en lugar de algo imperceptible. La percepción es el inicio del cuadro comunicacional básico, como explicamos oportunamente. De hecho, es una convención estructural que corresponde a cada sociedad, donde su base es el idioma. Quienes nos movemos en Argentina, al auto le llamamos "coche", en tanto en México el nombre que recibe es "carro" y en los países angloparlantes se usa "car". Pero en definitiva, todos esos signos están en lugar de algo, que es el vehículo. Según Ferdinand de Saussure (Suiza, 1857-1913), la semiología es la ciencia que estudia la vida social de los signos en el seno de la sociedad. Aunque en principio la definición nos parezca redundante, vale la reafirmación.
Los semiólogos sostienen que su ciencia puede estudiar todo, algo que los comunicólogos sostenemos que corresponde a la comunicación ya que está desde el principio. Aunque en los ámbitos académicos sea mas joven, en el espíritu de su justificación es anterior y abarca a la semiología y su derivación semiótica.
De todas formas, la semiología (como sub ciencia de la comunicación) se especializa en el análisis de los discursos (desde el sentido más amplio). Por ello se toma el espacio de estudiar las conversaciones, la moda, la vestimenta, etc., donde se de un conjunto coherente de signos que respetan algún orden o desorden, pero que –fundamentalmente- mantienen algún tipo de relación. Detengámonos un poco en el tema del orden. Aún cuando buscamos crear algo desordenado, estamos estableciendo un nuevo orden. Cuando un grupo hippie, como los que había en los 70 y principios de los 80 luchaba contra el orden establecido en la vestimenta y el diseño, le contraponía algo diferente, pero que tenía su propio orden. Vestirse con una túnica no era informal sino un nuevo tipo de informalidad. Los jóvenes creen que al vestir con jeans y zapatillas están adaptándose a algo informal o casual, y no es así. Eso responde a la formalidad que se asocia con gente de su edad. Nunca se puede emprender un estudio sin concebirlo desde un punto de vista de racionalidad. Desde la naturaleza hasta las obras de los más pequeños, siempre responden a una lógica. Lo que cambia es la razón, pero no la presencia o ausencia de esta. Todo discurso esconde la finalidad de comunicar como hecho externo. Si queremos profundizar hacia el interior del discurso, nos encontramos con la lingüística como herramienta de incursión. En todo proceso cultural intervienen agentes humanos que modifican los objetos para que respondan a su lógica simbólica que termina siguiendo a una ideología. Aún en el discurso científico hay ideología. Umberto Eco (Italia, 1932) sostiene que la tarea del semiólogo es equivalente a la del investigador policial, ya que en un discurso debe rastrear la causa motivante, desde donde se reconstruirá el proceso de producción. Al igual que cuando se habla de signos en semiología, un discurso afirma y niega a la vez. Su forma concreta es siempre en sentido positivo. Su forma abstracta no necesariamente es la negativa. Cuando emito un discurso, la forma perceptible es lo que no es, y lo no emitido es lo que no es. Veamos el claro ejemplo de cómo llama la atención cuando en una situación particular, alguien omite mencionar algo que todos estaban esperando. Esa ausencia concreta se convierte en un fuerte significante que despierta la subjetividad mas extrema. En política esto se pone de manifiesto cuando el dirigente no habla (ni a favor ni en contra) de un tema candente y del que todos están expectantes. Dejar las cosas como están es una manera de hacer algo.
Ferdinand de Saussure. El lingüista (de hecho se lo considera fundador de esa ciencia) suizo trabajó con el signo lingüístico orientado hacia la evolución social de la lengua, siendo el objeto de estudio de esa especialidad. El lenguaje, dividido en lengua y habla, es un objeto heterogéneo que por el momento es inabarcable en su totalidad por ninguna teoría. Sobre él se realizan estudios parciales sobre sus partes (sígnicas, psicológicas, formales, etc.). La lengua según Saussure, es el conjunto de convenciones que le permiten a una sociedad utilizar el lenguaje. El lenguaje, a su vez, está en la mente de cada integrante de la sociedad y es involuntaria y arbitraria. Esto ha despertado polémicas que aún hoy en día no pueden cerrarse. El habla, en cambio, es individual y voluntaria.
Veamos el siguiente cuadro aclaratorio.
Según Saussure, la lengua es un sistema de signos que expresa una idea, a lo que podríamos completar diciendo que está en lugar de algo, que en este caso será la ideología (entendiendo a esta como conjunto de ideas o posiciones). El Signo. El signo es el resultado de la unión de un concepto con un objeto perceptible. Santo Tomás de Aquino, lo expone de la siguiente forma: "Debemos considerar que en las cosas corporales las formas son particulares y tienen un ser material: en el entendimiento, por el contrario, son universales e inmateriales, como lo demuestra el modo de entender. En efecto: la inteligencia concibe las cosas de una manera universal e inmaterial: es así que el modo de entender debe ser proporcionado a las especies intelectuales por cuyo medio entendemos; luego puesto que nadie llega de un extremo a otro sino por el medio, necesario es que las formas de las cosas corporales lleguen al entendimiento por un medio cualquiera. Este medio son las potencias sensitivas, que reciben las formas de las cosas materiales sin el auxilio de la materia, a la manera que la especie de la piedra se produce en el ojo, pero no la materia." Extrapolando este párrafo podríamos afirmar que lo sensible son los signos, que se ponen en lugar de la materia, pero ante una forma universal de pensar (objeto insensible). Si la forma de trabajar es universal, las diferencias y luchas sociales se dan en el territorio del habla. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
En la lengua se manifiesta el poder y en el habla la resistencia social. Para tomar un eje abarcador en este análisis, haremos centro en el lenguaje. El que controla el principal elemento de la comunicación tiene el espacio necesario para controlar el juego. Los imperios coloniales impusieron sus idiomas y suprimieron los originales. El control de los códigos lingüísticos supera en importancia estratégica incluso a la imposición de la religión y la tradición. El caso romano es atípico, porque como pueblo dominado, pudieron imponer el latín a sus invasores, y terminaron de esa manera controlando la cultura y el intercambio, erigiéndose en el siguiente imperio. Durante siglos ese fue el idioma universal, ya que incluso la Iglesia Católica lo adoptó como código global durante la mayor parte de su historia, hasta que las reformas permitieron adaptar las ceremonias a las particularidades locales. Los países independientes siguen teniendo una dependencia estructural con sus ex metrópolis. Los latinoamericanos ven a España, su ex invasor, como "la puerta de entrada a Europa", en una situación equivalente a la de los países africanos francófonos o de habla inglesa. Incluso, ese "puente" idiomática le permite a los imperios seguir usufructuando lo mejor de sus ex colonias, ya que cuando por motivos estructurales los mejores deciden emigrar, ponen en primer plano el aspecto idiomático. A nivel profesional, científico o comercial, se repite esa cercanía hacia los ex opresores. Un africano que hable francés, por ejemplo, quizás haya recuperado sus prácticas rituales y culturales, pero al mantener el idioma del país galo conserva esa dependencia en la cosmovisión, que se ve en el envío de productos culturales (libros, películas, programas de televisión, etc.) que mantienen el control a distancia, sin la necesidad de la presencia de los ejércitos como antaño. Un caso cercano y particular es el de Brasil, que ha superado a Portugal como creador de cultura y se vale de los países africanos que hablan su idioma para exportar contenidos (fundamentalmente televisivos). En el Forum que se realizó en Barcelona en el 2004, se han manejado algunas cifras harto demostrativas de esa situación no ya de dominación sino de aumento de concentración de la misma. La desaparición de las culturas van atadas a la muerte de las lenguas, y la cifra es considerable si vemos que ya se han perdido 30.000 lenguas en los últimos cincuenta siglos, y que solo quedan 5.000 formas diferentes de hablar. Cinco lenguas concentran el comercio mundial y muy pronto avanzarán sobre las que quedan. En nuestro país, el 97 % hablamos el castellano y el 3 % restante (que también habla español) sostiene casi 20 dialectos internos (fundamentalmente aborígenes y condenados a las reservas). La Argentina es un país con tendencia hegemónica en la cultura, donde apenas unos pocos centros urbanos (con fuerte peso desequilibrante de Buenos Aires) marcan la tendencia. En México, por ejemplo, se hablan 289 lenguas y en Brasil, el otro gigante sudamericano, aún tienen 195. Por ejemplo, en el norte argentino se da una región multilingüe en la que conviven idiomas previos al español y que aún hoy hablan varios millones de personas en más de un país. Cuando llegaron los invasores tres lenguas aborígenes modificaron el lenguaje de los europeos. En México se hablaba el náhuatl, del que era intérprete la hermosa Malinche, que fue entregada como concubina a Hernán Cortéz. Sobre esta historia de amor hay una verdadera lección de revancha del sometido que lucha a largo plazo que no es para narrar en este volumen pero que recomendamos investigar bajo el nombre de la maldición de Malinche. En las Antillas se comunicaban por medio del arahuaco y en el hoy Paraguay y litoral argentino el guaraní. Este lenguaje vigente en nuestros días proviene del tupí brasileño y con ella se emparentan otras ocho lenguas. Según la revista Idioma & Comunicación la vertiente paraguaya llamada yopará también la hablan los blancos y mestizos de hoy en día. En Argentina, donde están las corrientes mbyá (Misiones), chiriguano (Salta y Jujuy) y correntina (Corrientes, Chaco, Formosa y un sector de Misiones), se ha introducido también la corriente paraguaya que ha inmigrado en los últimos años con los trabajadores de ese origen que se han radicado aquí. El guaraní ha sido muy rico en su préstamo de términos al español y día a día lo usamos en nombrar zonas geográficas (Paraguay, Uruguay, Paraná, Iguazú), comidas (puchero, tereré, caracú) y en zoología o vegetación (yarará, tucán, yaguareté, cuña, petunia, ombú y tapera). Para el refranero popular no hay nada más pampeano y criollo que el ombú, que sin embargo tiene origen guaraní. En Salta, aún hoy hay tres familias lingüísticas (mataco mataguayo, tupí guaraní y guay kurú) que utilizan ocho grupos aborígenes. En la ciudad de Orán y en el sur de Bolivia hablan el quechua. Los misioneros fueron fundamentales en el rescate hasta nuestros días de estas lenguas. Incluso, la Declaración de la Independencia de Argentina en 1816 fue escrita no solo en castellano sino también en quechua, que hoy todavía usan cerca de doce millones de personas en Santiago del Estero y en varias regiones de Perú, Bolivia, Ecuador, Chile y Colombia. Este idioma fue diseminado por los peones golondrinas, que ante la pobreza de su tierra, emigraban hacia distintos puntos en busca de trabajo y allí lograban expandir su lenguaje. Según Santos Vergara palabras tan habituales hoy en castellano como son loro, vinchuca, choclos, chacra, locro, achuras, chinchulines, yapa, pucho, ñaupa y carancho entre otras que describen fundamentalmente aspectos de la naturaleza tienen origen local, que los españoles respetaban para entenderse con los nativos americanos. Vemos que los pueblos supuestamente dominados terminan penetrando al invasor desde los suburbios. La clase marginal porteña ha creado el lunfardo, que hoy es natural entre los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires e incluso entre aquellos cultores del tango que a lo largo de Europa central y Oriente (China y fundamentalmente Japón) disfrutan del sensual baile del arrabal. Sin ir más lejos, hoy ocho de cada diez hablantes de la lengua castellana vivimos fuera de España, que ha quedado relegada a un espacio de control simbólico (Real Academia Española), pero profundamente influenciada por las otras veinte Academias de la Lengua que hay en cada país latinoamericano. Tomando una escala mayor, en los próximos cuarenta años el español se convertirá en el primer idioma de los Estados Unidos. Hoy es la segunda lengua con casi treinta millones de hablantes y su crecimiento demográfico lo hace más pujante que el lenguaje sajón. Pero no es solo un tema demográfico sino cultural. La industria del entretenimiento ha visto en el español un espacio riquísimo para explotar comercialmente. Cada vez hay más periódicos (100), radios (500), canales de televisión (20) y sitios de internet (1.000) hechos en territorio estadounidense pero destinados a sus hispanohablantes. En cada feria del libro en Buenos Aires, distribuidoras norteamericanas compran entre dos a tres millones de ejemplares de libros para su comunidad latina. En el III Congreso Internacional del Idioma Español, que se realizó en Rosario en el 2004, las conclusiones fueron que el continente latinoamericano es el verdadero referente del habla castellana. Si aún España conserva un espacio de relevancia es por su flamante poderío económico, fruto de las dádivas de la Comunidad Europea. Si los españoles hubieran permanecido en el aislamiento franquista, su lugar sería netamente secundario. ¿Cómo nos sentimos al hablar castellano los argentinos que somos conscientes que nuestra forma de ser es consecuencia de una de las masacres y explotaciones más crudas de toda la historia mundial? Simplemente de esa forma de lucha. En español, reafirmando nuestra pertenencia a esta tierra, desconociendo el origen europeo. Algunos podrían creer que quinientos años después, una extraña maldición indica que seres que hablan como los invasores y practican su misma religión incluso, no solo repudian los hechos sino que se consideran parte del invadido. Este pequeño desvío en nuestros conceptos busca crear la idea de que los grandes combates no se ganan con infranqueable ejércitos. El verdadero terreno de lucha es la cultura, en la cual el lenguaje es el estandarte. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Hubo muchos intentos de "crear" una lengua universal, un sueño que periódicamente el hombre retoma. En 1880, el obispo alemán Johann Martin Schleyer inventó el volapuk, con la clara intención de crear una forma inter-lingüística de poder comunicar la Biblia. Muy pocos años después, en 1887, el físico polaco Ludwik Zamenhof inventó el esperanto, que aún hoy en día se utiliza en algún aislado texto científico o revista literaria. Una mezcla de latín y lenguas romances generan un léxico limitado sobre la base de estructuras simples. En 1925, con el apoyo de Winston Churchill y Franklin Delano Roosevelt se crea un inglés básico destinado a intercambiar documentación científica y comercial. Este contaba de solo 850 palabras, de las cuales cuatrocientas son palabras comunes, doscientos pertenecen a objetos, cien son adjetivos, cincuenta contrarios y cien proposiciones y verbos. De todas formas, el inglés común se impuso a este nuevo invento. Lejos de amedrentarse, después de la segunda guerra mundial, y en pleno proceso de creación de los grandes organismos mundiales (UNESCO, ONU, OMS, OIT, OMC, etc.), la Internacional Auxiliary Language (Congreso Internacional de Lenguas Auxiliares) apoyó la creación de la interlingua, basado en el inglés y las lenguas romances. Repetía el intento del esperanto, pero reemplazando en la receta al latín por el inglés. Pretendía basarse en normas léxicas análogas a todas las lenguas europeas. El intento quedó limitado a círculos académicos porque su cercanía con el inglés no la hizo atractiva para el mundo no sajón. El último intento moderno fue en 1981, donde William Sabih y Robert Clark dieron forma a la glosa, con un componente de mil palabras con raíces griegas y latinas. La experiencia no pudo traspasar las puertas de los laboratorios de idioma que trabajaron en el proyecto. Controlar el idioma universal es dominar la cultura, la producción científica y el comercio. En definitiva es tener la llave del progreso. El profesor Mario Albornoz comenta habitualmente que el control y preeminencia del inglés como idioma científico favorece a países con pocos científicos como Jamaica y perjudica a otros como la Argentina que sufren la barrera idiomática. El Gobierno de la República Popular China, a pocos meses de haber ingresado a la Organización Mundial de Comercio (OMC), estableció un mecanismo de distribución en el que se privilegie el cine de su país. Ante la inmediata reacción de Hollywood, las autoridades de Beijing advirtieron que aceptar normas internacionales también implica proteger su industria cinematográfica, por lo que de apenas veinte películas extranjeras en el 2003, bajaron a catorce durante el 2004. En esto, no solo está el número de entradas que puedan vender los filmes nacionales sino la cultura que las películas norteamericanas puedan difundir en las jóvenes generaciones, que al ser menos tradicionalistas están mas abiertas a las nuevas experiencias. En Argentina hubo una movida inicial en cuanto a limitar la exhibición de películas norteamericanas, que al dominar las empresas de distribución coartan la posibilidad del cine nacional de recuperar su inversión. Es sabido que el cine de Hollywood tiene al mundo como escenario, pero los largometrajes argentinos solo tienen este país para recuperar los dineros empleados. Mas crítico aún es el tema del doblaje, ya que muchas películas ya llegan traducidas al español, por lo que genera nuevamente empleo en Estados Unidos e impone un castellano que no es el propio, acortando la vida de los giros localistas. Esto ocurre fundamentalmente en los títulos para chicos, lo cual termina siendo una inversión a futuro. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Pero aquí se pone en juego otro aspecto en este territorio de batalla, y es la presencia activa de organismos supra o simplemente estatales destinados a custodiar la cultura. Según Néstor García Canclini en Colombia, Chile y México se debate si es necesario incluso un ministerio de cultura. Mas allá de la presencia de Ricardo Lagos en La Moneda santiaguina, son naciones que aún permanecen con gobiernos típicos de los 90, en los que lo único que marcaba la vida era la rentabilidad (aunque el término utilizado era eficiencia). El verdadero tema pasa por quien controla los aspectos lúdicos del conocimiento, ya que desde allí se dará la gran batalla final por el idioma. Si nuestras escuelas son buenas no tendrá sentido si el resto del día nuestros hijos juegan con programas de computación o ven películas DVD en inglés. La música ha sido una permanente cuña en la historia reciente. El rockero argentino Charly García admitió haber aprendido inglés para traducir las letras de Los Beatlles. La OMC (Organización Mundial de Comercio) y el peligroso ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) quieren liberalizar la industria cultural, con todo lo que ello implica no solo en regalías y puestos de trabajo a favor de los países de economías de escala sino por el hecho de controlar que y como se consume. Según el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), la UNESCO (capítulo cultural de las Naciones Unidas), la saber es una oportunidad para países poco desarrollados industrialmente para poder generar empleo. La importancia del sector lo marca el hecho de que en Estados Unidos representa la segunda exportación y ocupa el 6 % de su PBI. En Francia el lugar de la cultura es del 2,5 % de su Producto Bruto Interno. En Colombia, por ejemplo, da más volumen a su economía que el mítico café, ya que ocupa el 4 %. En la Argentina, que supo ser el faro cultural de Hispanoamérica durante varios decenios de los siglos XIX y XX, hoy ocupa menos del 1 %. Si debiéramos ver a la cultura como espacio de lucha, cabe agregar como dato que el 80 % de la escasa producción latinoamericana está en manos extranjeras, donde por ejemplo en el caso del cine los Estados Unidos controlan con solo trece empresas (que en su país tienen exenciones impositivas de fomento) todo el subcontinente. En las tierras de Washington, en los 60, se podían ver en sus carteleras una película extranjera (fundamentalmente anglo francesa) cada nueve norteamericanas. Hoy solo ocupan el 0,75 % de las exhibiciones y acceden solo si son premiadas en algún rubro de algún que otro festival internacional. En algo tan subjetivo como la cultura uno podría plantearse si ello no responde a mejor calidad de los filmes estadounidenses. Pero no es así, ya que muchos son de baja calidad y terminan saliendo de las salas en apenas unos días. La llegada a las pantallas no responde a la calidad de la factura sino a la prepotencia comercial. Por ejemplo, si en Buenos Aires un cine de capitales argentinos quiere comprar un título importante del entretenimiento global infantil como El Hombre Araña, debe adquirir un paquete cerrado de otras treinta películas, algunas de las cuales ni merecen exhibirse. En Argentina, en los 60 y 70, las distribuidoras independientes mostraron buenos títulos cinematográficos en una plaza muy consumidora pero selecta en su gusto como es la de Buenos Aires. Los mismos se escogían de los festivales y muestras. Había todo un criterio de premiar calidad por sobre merchandising. Pero la década de los 90 hizo estragos y de las mil novecientas salas que disponía el país, solo quedaron veinte (la mayoría en la Capital). Algunas provincias solo tienen las de algún shopping. Y este es otro tema. Los mega locales comerciales son de capitales extranjeros en su mayoría, y han abierto trescientas cincuenta salas pero para doscientas personas cada una. De esta forma, en las colas de espera consumen pop corn y otros productos provenientes del norte. El criterio de selección de los títulos moldea a las nuevas generaciones en su gusto. Los distribuidores de este denominado sector de cine pochoclo, ya se encuentran agrupados en CAEM. Desde allí defienden sus intereses comerciales por sobre cualquier efecto cultural. Cuando en el 2003/04 se impuso en la Argentina un cupo mínimo de un 30 % de pantalla para títulos nacionales, la consecuencia directa fue la desaparición del buen cine independiente extranjero, porque la maquinaria de películas chorizo no resigna su lugar de dominio comercial. Nuestro país ha sido un neto productor y consumidor cinematográfico con épocas de oro en las décadas 40, 50 y finales de los 80. En la actualidad hay un reverdecer como consecuencia de la explosión de las matrículas en las escuelas de cine que han florecido por doquier y la acción del INCAA (Instituto Nacional de Ciencias Artísticas Audiovisuales). En las salas en el primer semestre de 2004 ya se han vendido veintidós millones de entradas, lo que significa un crecimiento del 71 % en solo un año. Pero cabe acotar que ocho películas norteamericanas superaron el millón de espectadores concentrando el 53 % de la audiencia. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Es habitual que cuando alguien redacta un texto termine con una sensación de insatisfacción. De la misma forma, transcurrido un tiempo, al volver a verlo se sorprende que "eso" haya sido escrito por él. ¿Qué es lo que ocurre? La distancia temporal que hay hacia un mismo texto cambia nuestra subjetividad de observador. La escritura permanece inalterada, pero nuestra óptica ya no es la misma. A pesar de que la filosofía griega daba dos estadíos de ser distinto a un mismo objeto en dos posiciones distintas, las palabras escritas son siempre las mismas si uno no le ha cambiado aspectos de diseño gráfico o soporte (PC, papel, etc.). Nosotros no somos los mismos. Bastó una pequeña discusión, un pensamiento que se ha cruzado o un cambio en el estado físico para modificar nuestra capacidad de recepción. Pero el texto sigue allí. La explicación respecto a qué es lo que ocurre ante el texto propio se explica en los dos tiempos (que pueden ser más) de relectura. En el primer momento, al redactar, nosotros sabemos más que lo que ponemos allí. Mecanismos de autocensura o criterios selectivos diversos, así como las limitaciones del lenguaje o el espacio, nos hacen dejar "algo" (que puede ser mucho o poco) afuera. De esta forma, la primera observación nos pone ante un escrito "que sabe menos que nosotros". Por ello, junto a un sentido auto crítico que varía según las personas, tenemos esa sensación de desvalorización. Pero transcurrido un tiempo, nuestra mente se ocupó de muchos otros temas (no importa si son banales o fundamentales) que fueron desplazando de nuestro "escritorio mental" aquellos saberes que nos permitieron escribir el texto. Ante la relectura, la posición de "sabiduría" es distinta. El texto sabe más que nosotros y entonces nos "enseña", pareciéndonos mucho mejor. Es allí cuando surge el comentario ¿yo escribí esto? La sorpresa en este caso, es de admiración o de complacencia. Es la misma distancia temporal en la cual nos vemos gordos en una foto de la semana pasada y nos provoca rechazo y la nostalgia que experimentamos transcurrido un tiempo prudencial. También puede surgir que ya no pensemos igual y que hasta hayamos modificado radicalmente nuestra posición. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
Esta teoría, desarrollada en los años 30 en los Estados Unidos fue la que nutrió las políticas de comunicación de las principales potencias del mundo. El fenómeno de la política de masas que se extendía en Europa con el fascismo, el nazismo y nacionalismos diversos, instrumentaron mensajes para las "masas" (en el sentido que a las mismas le daba Ortega y Gasset). En Washington y en Nueva York, al calor de lo que después derivó en las ciencias de estudios de la conducta se daba también nacimiento al "research" de los "mass media" (medios de comunicación masivos). De todas formas, contradiciendo a lo que es la definición dada en esta Enciclopedia, consideraban en ese estrato al cine, poderoso instrumento propagador de ideas. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi estrenaba casi 1.000 películas anuales (a un ritmo de tres estrenos por días). La propaganda política fue el principal motor para la inversión en cualquier medio de comunicación disponible. La televisión aún no existía. Pero la teoría hipodérmica, hija de una corriente sociológica de los años 20 llamada "funcionalismo", que abrió el espacio al estudio de la opinión pública también peca de ingenuidad al tomar el sentido newtoniano de causa-efecto. La experiencia ha demostrado que las audiencia no responden al simple mecanismo de estímulo-respuesta. George Gallup, periodista que empezó a recabar información entre su público, no solo tabuló los resultados sino que trazó ejes proactivos para llegar a esos efectos. Cuando el conductismo se instala entre los principales ejes científicos norteamericanos, motorizado por John Broadus Watson y George Herbers Mead, la teoría hipodérmica se instala definitivamente entre los que estudian los fenómenos comunicacionales. El nombre responde a la figura gráfica de algo "que se inyecta" desde el exterior. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
En la primera mitad del siglo XX, con la extensión de la radio y el cine surge una escuela de investigación teórica que procuraba analizar el impacto que estos nuevos instrumentos provocaban en las masas. Pero en lugar de repetir los parámetros de la teoría hipodérmica crea una visión desde la creación del emisor. Por ello generan la corriente crítica contra la denominada "industria cultural" destinada a reafirmar los mecanismos de poder. Su visión, teñida del marco marxista que crecía al final de la Segunda Guerra Mundial intentaba desmenuzar como los medios se convertían en objeto de control. Sin duda alguna que muchos de los conceptos del funcionalismo, corriente metodológica de la sociología sirvieron de estructura de análisis, aunque ninguno de sus integrantes lo haya admitido. Theodor Adorno, por ejemplo, en su obra Televisión y Cultura de masas esgrime que "la antigua élite culta ya no existe, ahora se nutre de la intelligentzia" siendo estos las mentes mas brillantes que son puestas al servicio de la estructuras de poder. Esto debe ser entendido en el marco de la teoría marxista de la lucha de clases. En esta corriente se han destacado además Walter Benjamin, Max Horkheimer y Herbert Marcuse. En forma mas contemporánea, se destacan los escritos de Jurgen Habermas. NOVO MundusNET Consultores Informativos 2000-2005 (C) Derechos Reservados
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Horkheimer
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